EL TEXTO ARGUMENTATIVO
El texto argumentativo es el que da razones o
puntos de vista en pro o en contra de algo o de alguien; tiene un claro objetivo: convencer.
Para esto, el emisor hará uso de distintos elementos que apoyen sus ideas, como
datos, opiniones, pruebas, etc. Estos serán sus argumentos.
LA COLUMNA DE OPINIÓN
Es un modelo de artículo de opinión en donde se mezclan recursos
periodísticos y estéticos literarios, como instrumento de comunicación que
persigue la defensa de unas ideas, por lo tanto, la columna tiene una postura
determinada respecto a un hecho actual y relevante. La Columna es un comentario
valorativo, analítico y razonador con una finalidad: crear opinión pública a
partir de la propia, convencer a los lectores con sus comentarios, con
argumentos cuidadosos, con documentación y apoyado en el análisis del hecho o
tema.
Sus TEMAS:
Pueden ser muy variados, lo importante es que sean de interés
actual. (Política-deportes-economía-sociales-radio-cine-televisión-arte-entre
otros)
Preguntas para el
análisis:
·
¿Qué es o Cómo es… (el tema)?
·
¿Por qué sucede?
·
¿Qué efectos producirá?
Estructura u organización del artículo:
- Entrada(Tesis)
- Desarrollo o Cuerpo (Argumentos)
- Final o Cierre(Conclusión)
1. ENTRADA: Escribir una entrada atractiva para el lector con el fin de capturar su atención y motivar la lectura.
Tipos de entrada:
·
De compendio: cuando resume el tema que se va
a tratar.
·
Circunstancial: cuando está influida por las
circunstancias que la motivan.
·
De cita: cuando empieza con una cita textual,
como entrada o parte de la entrada.
·
Descriptiva: cuando empieza con una
descripción de ambientes o personas.
·
Tabulada: cuando incluye en la entrada
cantidades o términos exactos.
·
Originales: son las más apreciadas. Depende
de la creatividad del columnista.
· El título hace parte de la entrada. Debe ser
muy llamativo, recursivo e imaginativo (frases ocurrentes, jocosas, refranes)
2.
DESARROLLO O CUERPO: Generalmente comienza con una exposición del
tema, cuyo objetivo es ubicar al lector en el asunto que se va a analizar, y a
continuación aparecen los respectivos argumentos.
Se recomiendan las siguientes técnicas:
·
División en párrafos: El material se elabora en párrafos con
sentido completo.
·
Avanzar en espiral: Cada párrafo engancha con el siguiente y
elabora el material adelantado en el párrafo anterior.
·
Cohesión: Cada párrafo subraya o reafirma lo expresado
en la entrada.
Tipos de argumentación del columnista:
·
Comparar su
punto de vista con otro hecho de similar naturaleza para una mejor comprensión.
·
Citar la
opinión de alguna personalidad que sea autoridad en el tema, como un elemento
más que apoye su punto de vista.
·
Poner información
importante de casos concretos de cualquier índole (anécdotas, metáforas, frases
famosas, referencias literarias, referencias históricas, conocimiento de su
oficio, de temas, etc.).
·
Mostrar
datos estadísticos de fuentes confiables.
3. CONCLUSIÓN O
CIERRE: El cierre
suele ser muy llamativo, para dejar bien en claro la intención del texto.
Existen también varias posibilidades para presentarlo:
·
Sumario: se hace un recuento de las ideas más
relevantes del texto, y se hace una referencia en relación con lo dicho en la
entrada.
·
Clímax: se reserva lo más importante para el final.
El relato crece en importancia hasta llegar a una terminación donde se resuelve
lo fundamental del tema tratado con fuerza y vigor.
----------------------------------------------------------------------------------------------------
COLUMNAS DE OPINIÓN VISTAS EN CLASE
Opinión |8 Abr 2012 - 1:00 am. Elespectador.com
UNA CÁSCARA VACÍA
Por: María Elvira Samper
Manuel Ruiz se llamaba la víctima más reciente, un líder de las
comunidades negras de Curvaradó y Jiguamiandó (Chocó). Su muerte estaba
anunciada, pues había recibido varias amenazas por reclamar territorios
ocupados de mala fe por beneficiarios del paramilitarismo. Su hijo Samir, de
solo 15 años, corrió la misma suerte. Fueron asesinados por las ‘Águilas
Negras’. Sus llamados para pedir protección al Ministerio del Interior no
fueron oídos. Como Ruiz, y por la misma causa, han sido asesinados otros seis
líderes de esas comunidades, y 40 más en Córdoba, Sucre, Bolívar, Antioquia,
Nariño, Cauca y otros departamentos. Y hay más de 400 amenazados de muerte.
Los anuncios y leyes del gobierno del presidente Santos, que prometió
jugársela por las víctimas y la restitución de tierras, no guardan relación con
estos hechos, que son apenas una cara de la realidad que enfrentan miles de
víctimas que piden justicia, verdad y reparación. Los beneficiarios del despojo
—armados y desarmados, legales e ilegales— están empeñados en torpedear la
aplicación de la ley. Un abismo separa el país formal del país real. Se percibe
no solo en este campo donde, además y para complicar las cosas, las
instituciones aún son débiles y falta coordinación entre las agencias estatales
llamadas a poner en práctica la ley. También es evidente, por ejemplo, en
materia de derechos de los homosexuales. Según una investigación de la
Universidad de los Andes*, poco ha servido que la Corte Constitucional haya
reconocido que el miembro sobreviviente de una pareja homosexual tiene derecho
a la pensión del muerto —lo mismo que el heterosexual—. Las trabas y requisitos
que les ponen para evitar reconocerles el derecho, indican que la
discriminación persiste.
Similar situación ocurre en materia racial. La encuesta Perla que la
Universidad de Princeton (Estados Unidos) adelantó con las universidades Nacional
y del Valle, revela que el color de la piel sigue siendo muy importante para
los colombianos, que la población negra tiene menor acceso a la educación
superior que la blanca y mestiza, y que sus trabajos figuran entre los de menor
calificación y los peor pagados. Según los investigadores, a los rezagos
históricos acumulados se suman instituciones que consagran la desigualdad.
En cuanto a las mujeres, pese a que varios artículos de la
Constitución nos reconocen esta vida y la otra, lo cierto es que persiste la
desigualdad en materia de oportunidades y de salarios, y que la población
femenina es la víctima principal de la violencia en todas sus manifestaciones.
Un caso reciente ilustra esta vulnerabilidad: sólo en Antioquia, en el primer
trimestre del año fueron asesinadas 50 mujeres, la mayoría por su pareja. Pese
a que Colombia adoptó también la Convención de Belem do Pará (1994) para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, y a que numerosas
sentencias de la Corte Constitucional constituyen un avance en la defensa de
los derechos de las mujeres, como el aborto en tres casos excepcionales, falta
mucho para cerrar la brecha.
Nos preciamos de tener una Constitución que es garantista por
excelencia, nos autoproclamamos una democracia, pero estamos más cerca de lo
que Mandela llama una cáscara vacía, pues las leyes van por un lado y la
realidad avanza por otro.
*
Rodríguez Garavito, César et al. ¿Sentencias de papel? Efectos y obstáculos de
los fallos sobre los derechos de las parejas del mismo sexo en Colombia
(Universidad de los Andes, 2011).
------------------------------------------------------------------------------------------------
Opinión |22 Mar 2012 - 11:00 pm -
Elespectador.com
Por: Patricia Lara Salive
Apreciado doctor Sarmiento:
Me dirijo
a usted ahora que no sólo controla más del 30% de la banca del país y participa
en 65 empresas que se mueven en casi todos los sectores de la economía, sino
que también es propietario del 88% de El Tiempo, el principal diario de
Colombia.
Como usted lo sabe bien, el
negocio de la prensa escrita siempre ha sido muy difícil, y lo es mucho más
ahora, cuando las publicaciones en internet adquieren mayor auge, porque la
gente obtiene en la red información gratuita y dispone, así, de una gama
inmensa de opciones para informarse.
Sin embargo, ser propietario de
un medio escrito, especialmente uno tan sólido como El Tiempo, le va a traer
dividendos de otro orden: le dará la posibilidad de ejercer un poder mucho
mayor; le permitirá defender sus ideas de manera más notoria y, seguramente,
gracias a él influirá más en la política colombiana.
Pero, ¡ojo, doctor Sarmiento!
¡Usted podrá disfrutar de esas ventajas en la medida en que los lectores de El
Tiempo consideren que el periódico les está dando una información veraz, que
tiene en cuenta todos los puntos de vista, que consulta la mayor cantidad de
fuentes, que no está al servicio del poder de turno y, muchísimo menos, de los
intereses de su dueño!
Varios columnistas se han
preguntado cómo será El Tiempo ahora que usted lo domina. Divagan sobre si es
posible que suministre información confiable cuando usted tiene tantas
inversiones en casi todos los sectores, especialmente en el financiero. Con
razón, indagan sobre qué tanta libertad tendrán los reporteros para informar
sobre reformas tributarias, políticas de vivienda, impuestos que toquen al
sector financiero, o para investigar al ministro de Hacienda de turno o a los
ponentes de un proyecto de ley que afecte sus intereses.
Ante esas dudas fundadas me
hago dos reflexiones tranquilizadoras: la primera, que usted siempre ha sido un
gran hombre de negocios y que, por ello, tiene que saber que El Tiempo perderá
su influencia si los lectores identifican en él a un medio, no de información,
sino de manipulación, y que, en ese caso, no sólo dejará de ser negocio sino que
se convertirá en el peor de todos. De hecho, ya la influencia de El Tiempo no
es la misma de antes: ya no pone ni quita presidentes, ya no maneja la cabeza
de los colombianos, ya la gente busca otras fuentes de opinión en medios como
El Espectador, Semana, los periódicos de provincia y en portales independientes
que cada vez tienen mayor auge, como La Silla Vacía y Kien&Ke. Y el otro
buen augurio es que quiera mantener en la dirección del diario a Roberto Pombo,
colega que se inició como periodista en la revista Alternativa, que fue brazo
derecho de Gabriel García Márquez en su experimento de la revista Cambio, que
conoce El Tiempo por dentro, que sabe de la ética y los avatares del oficio y
que, además, tiene una cualidad fundamental: es buena persona.
Alguna vez, doctor Sarmiento,
usted me contó que se había iniciado como constructor, con plata que le
prestaban los bancos. Pero que cuando había visto que la utilidad se la
llevaban ellos, había puesto un banco. Estoy segura de que esa misma visión lo
llevará a garantizar la calidad, veracidad y confiabilidad de El Tiempo. ¡Le
deseo, pues, mucha suerte, en esta nueva, delicada, pero fascinante
responsabilidad que acaba de asumir!
ANÁLISIS DE ESTA COLUMNA
Título de la columna: Carta a Luis
Carlos Sarmiento.
Por: Patricia Lara Salive.
Fecha de publicación: 22 de Marzo de 2012.
Sitio de publicación: El Espectador – Sección de Opinión.
1.
¿Cómo
está estructurada la columna?
La
columna está compuesta por un título y siete párrafos.
2.
¿Es
llamativo y/o apropiado el título? ¿Por qué?
El
título llama la atención, primero que todo, porque la palabra carta
inmediatamente suscita la curiosidad de saber su contenido. Es apropiado, ya
que efectivamente, el contenido de la columna es una carta. Pero, lo que más
impacta en la atención, es el hecho de estar dirigida a Luis Carlos Sarmiento,
el hombre más rico de Colombia.
3.
¿Qué
tipo de entrada tiene el texto? ¿motiva la lectura?
La entrada en su primer
párrafo es de tipo tabulado, pues nos
contextualiza sobre la situación actual de Luis Carlos Sarmiento, incluyendo
cantidades de las cuales se infiere el poderío económico de este personaje: controla más del 30% de la banca del país,
participa en 65 empresas que se mueven en casi todos los sectores de la
economía, y es propietario del 88% de
El Tiempo, el principal diario de Colombia. Estas referencias de cantidades
precisas ayudan mucho a la comprensión del texto, dan la sensación de que la
columnista sabe sobre el tema o sobre el personaje a quien va dirigida la
carta, dan seguridad en las afirmaciones, elementos que invitan a seguir la
lectura para saber cuál es el motivo de escribir una carta a un
multimillonario.
4.
¿Cuál
es la intención de la Columnista?
Manifestar
la poca credibilidad de la información
de El Tiempo, al estar ligado a
poderosos sectores económicos y políticos.
5.
¿Cuál
es su idea central o tesis?
El tiempo
no brinda información verás al estar
ligado a poderosos intereses económicos y políticos.
6.
¿Qué tipo de
argumentación utiliza?
·
No cita la opinión de alguien en particular, pero si hace
referencia a las preocupaciones de algunos columnistas, quienes se hacen
preguntas sobre El Tiempo (Divagan sobre si es posible que
suministre información confiable cuando usted tiene tantas inversiones en casi
todos los sectores, especialmente en el financiero. Con razón, indagan sobre
qué tanta libertad tendrán los reporteros para informar sobre reformas
tributarias, políticas de vivienda, impuestos que toquen al sector financiero,
o para investigar al ministro de Hacienda de turno o a los ponentes de un
proyecto de ley que afecte sus intereses) estas
referencias apoyan su postura, demostrando que no es ella la única preocupada.
· Pone información que resultan de suma
importancia:
ü
La columnista sabe de los beneficios que trae ser dueño de un
medio de información como El Tiempo: le dará la posibilidad de
ejercer un poder mucho mayor; le permitirá defender sus ideas de manera más
notoria y, seguramente, gracias a él influirá más en la política colombiana.
ü
Tiene conocimiento de la ética
del buen periodismo: información verás, tener
en cuenta todos los puntos de vista, consultar
la mayor cantidad de fuentes, no
estar al servicio del poder de turno y,
muchísimo menos, de los intereses de su dueño.
ü
Hace referencias históricas del
pasado: ya la influencia de El Tiempo no
es la misma de antes: ya no pone ni quita presidentes, ya no maneja la cabeza
de los colombianos… De esta manera nos comenta cómo este diario tenía tanto
poder de dominación, que hasta influía en la decisión de, quién sí o quién no era presidente.
· Muestra datos estadísticos
precisos, como los ya descritos en la entrada de la columna.
DIÁLOGO PARA LA PAZ
Por: Juan Carlos Cortés
Osorio
Colombia ha padecido un largo
conflicto armado interno que afecta a gran parte del los colombianos,
especialmente a las clases menos favorecidas. El gobierno sigue insistiendo en
solucionar las cosas por la fuerza, complicando la situación y aumentando el
sufrimiento de nuestro pueblo. Esto comprueba que el
diálogo es la única alternativa para conseguir la paz.
Durante décadas, los
gobiernos de Colombia han invertido millones de dólares para la guerra, y aún
así la confrontación armada continua sin cesar. Se compran costosos
equipos militares como aviones, barcos, armas y todo tipo de tecnologías para
matar. A pesar de esto, las organizaciones insurgentes continúan sus acciones
en todo el territorio nacional, resistiendo y enfrentando los ataques de las
fuerzas militares.
Históricamente, el
diálogo como medio para solucionar los conflictos ha dado valiosos resultados. ETA, recientemente
dejó las armas por medio de un diálogo propuesto por la sociedad civil, en
donde el gobierno se comprometió a resolver los problemas que dieron origen a
esta organización armada.
ROJO = Tesis
AZUL = Argumentos
VERDE = Conclusión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario